domingo, 3 de septiembre de 2017

Pro-vida ¿cuál y qué vida? 2da parte.

Me considero un pro-vida,estimo pocos son los que pueden ser “pro-muerte” ,pero no solo la defensa de esta en una particular situación, sino en tomarla en serio en todo aspecto, abarcando  la dignidad de ella, por cuanto si la vida humana viene de Dios, todo acto humano que la denigre o vulnere injustamente es repudiable, y violenta la causa primera de ella, en este contexto, "es esencial el compromiso profético de los cristianos que anuncia la dignidad de la vida humana, denuncian las acciones injustas que la lesiona y actúan para corregir conductas impropias "(Lagos Humberto, 2014), aquello es una demanda constante de la Escritura.

Pero dejemos las consignas retóricas de lado, porque a veces ellas traen consigo un lindo enunciado sin contenido.

Es difícil ignorar la terrible desigualdad distributiva en nuestro país.
Por lo anterior considero magistral la lección de Jesús  al momento de desembarcar ,esto pudiese ser una clave,que aporte luz a nuestra visión de estos temas, cuando Jesús desembarcó, el  no hizo la vista gorda sino más bien “vio a la multitud y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor” (Marcos 6:34) un Dios que no ignora las desigualdades de los contextos ni se olvida de esos grupos que incomodan al poder.
Dios vio a aquellos que no tienen cabida en las agendas políticas y económicas de una nación, los que no pertenecen a una generación del Verbo Divino ni tienen Phd. en Europa, Jesús visibilizó a los indefensos, a aquellos carcomidos no solo por el pecado, también por una vida precaria e indigna.

La realidad del plano local .
Vemos la realidad chilena y es agobiante ¿Cómo se entiende que el gran pacto de una sociedad que es la constitución política,sea un fruto impuesto con sangre y armas en una dictadura, que ademas sacrifico vidas humanas?, la educación entendida como un bien que se tranza en el mercado y no como un derecho social al cual todos podamos tener acceso, la visión de un Estado que se abstiene de prestaciones tan básicas como lo es  la salud (esta es una realidad cruda, las filas eternas en consultorios en los sectores más vulnerables,por ejemplo), la individualidad imperante de la sociedad, inclusive en muchas espiritualidades se promueve en favor de una sana doctrina el "no contaminarse con otros", reforzando esta idea de individualismo y no contaminación, políticas de viviendas que precarizan la vida familiar y son no dignificatorias,un sueldo mínimo que se encuentra tan lejano a lo que grandes magnates ganan y acumulan,extraído de esas mismas riquezas que Dios puso en la tierra.
Pero al parecer es más importante la oración, despojando cualquier intento de acción basada en la ética cristiana.
Usted dirá que mi discurso es más bien una propuesta política, pues bien en cierto punto le concedo la etiqueta, porque creo que nadie es neutral en temas ideológicos.

sin embargo, creo que, Dios honra a quienes no se quedan en la pasividad frente a la injusticia,la vida en la injusticia es de muertos de hambres(Cortes, Omar, 2016)
Pero mi mayor sustento nace del texto bíblico, pues creo en eso de “Dios es justo y ama la justicia” (Salmo 11:7), El espera la práctica de la justicia, creo que allí se encuentra el corazón de quien defiende y también administra responsablemente la vida que Dios nos regala, son nuestras relaciones en la sociedad, pues Dios es justo pero también demanda justicia.
El principal esfuerzo se debe centrar en cubrir necesidades humanas básicas, no solo las espirituales, ese es el verdadero corazón de quien se proclama como defensor de la vida, Jesús al respecto es clarísimo al definir las necesidades básicas, en el juicio a las naciones dice lo siguiente:
Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento.Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme.” (Mt 25:35-36)


Un evangelio individualista, hace un flaco favor a la defensa de la vida, ya que si se piensa  nuestra relación con Dios  en la salvación del alma y nuestra relación con El,dejando de lado la opción de una vida comunitaria que comparte y ayuda al "más próximo", escapando a una posibilidad concretar de accionar en favor de aquella justicia liberadora de nuestro Dios.

Desafíos y oportunidades.
Entonces les animo a ser pro-vida, pero de esa vida que Jesús mismo define, a renunciar al individualismo,pues Jesús mismo nos enseña a vivir movidos por el amor de Dios, que ese amor inmerecido que hemos recibido sea un hecho real y concreto en una vida práctica, a  amar con sentido y contenido.
Ser cristiano es una invitación a hacer que las cosas cambien, son oración y acción, íntimamente ligadas.
Es dejar los espacios de comodidad, para trabajar incansablemente por la injusticia y la indignidad, sin supeditar ello a asuntos meramente valoricos.
Para esto el desafió es romper lógicas santificadas en las tradiciones pentecostales, que dentro de ella se encuentra la anulación de liderazgos emergentes que se acerquen más critica y cautelosamente, es también la responsabilidad de educarnos de manera adecuada, desde nuestras profesiones bendecir y generar cambios, no es necesario una "gran revolución", basta con abarcar los círculos familiares y lo que nos rodea.
También el desafió es a valorar positivamente el sentido de comunidad.
Es también necesario abrir espacios de dialogo y de la legitima discrepancia.


Dios nos de lucidez para transitar con responsabilidad estos caminos y que el día de mañana no lamentemos nuestro silencio o falta de accion.




Obras citadas:

Humberto, L. (2014). Libertad de conciencia en una sociedad plural (un acercamiento desde el profeta Isaias). Santiago: Pastoral UC. (https://www.youtube.com/watch?v=FvA8RuqElaI)

Cortes, Omar.(2016) Sermón en la Iglesia San Andrés " Bienaventurados los que tienen hambre y sed de Justicia"
https://www.youtube.com/watch?v=hCbpLhD1Zu8&t=225s


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