Durante
el mes de julio del presente año, en las calles de Santiago circulo lo que se
denomino el Bus de la Libertad, este hecho no paso desapercibido para nadie,
todos tenían una opinión que ofrecer al respecto.
El
Bus pertenece a la ONG de origen española,
llamada CitizenGo, que es una
organización que efectúa activismo político, en defensa de la familia,
cuestionando que existan derechos para las minorías sexuales. (Olguin, 2017)
En
Chile quien actúa como vocera es la Sra. Marcela Aranda, quien dice efectuar
reivindicaciones mandatada por Dios, salvando así a esta patria de una debacle
moral, quien adicionalmente, tiene cercanía con el sector político de derecha
en Chile.
La vocera además encontró un espacio
importante en las Iglesias pentecostales, donde se le cedieron espacios para
instruir a sus miembros, respecto de asuntos legislativos y su emblemático tema
de oposición a lo que denomina “Ideología de género”, por ejemplo en la Iglesia
Unida Metodista Pentecostal, visito la sede episcopal de Linares, y asistió a
la conferencia de Pastores y delegados celebrada en Santiago. (redactores, 2016)
Desde la militancia de la
fe evangélica-pentecostal que profeso,
me resulta imprescindible, analizar fenómenos sociales desde los patrones éticos
biblicos y desde ahí articular reflexión y propuestas, es tomar parte de
esa invitación que el mismo texto bíblico nos hace en Crónicas :”Ser
entendido en los tiempos”.
Para introducirnos en el
tema, me parece importante rescatar que existen
diferencias importantes entre Ética y
Moral.
La
Moral es la manera aceptada de las sociedades, respecto de lo
que es bueno o es malo. La Ética por
su parte, son principios que rigen el discernimiento de lo bueno y lo malo.
Todas las sociedades y
épocas tienen su moral (evidentemente con cambios considerables, dependiendo de
la época) (Ortega, 2017).
Un buen ejemplo de ello lo da el Dr. en
Teología, Javier Ortega en su serie de sermones, efectuando el siguiente contraste:
“Algo
puede ser moralmente bueno, pero Éticamente malo, el ejemplo de la Alemania
Nazi es ilustrativo, dado a que gran parte de la Iglesia Alemana, considero
como bueno apoyar el Nazismo, es más, las banderas estaban en el templo. Sin
embargo existía un grupo reducido, que decía: puede ser que sea moralmente
bueno Pero en el discernimiento de buscar la voluntad de Dios, es malo”.
Por ello bajo este prisma
debemos analizar si este tipo de movimientos se perfilan desde una óptica que
Jesús mismo avalaría, el siempre permanente “examinarlo todo, retengan lo bueno”,
es decir por mucho ropaje popular que se vista este movimiento, ello no implica
que éticamente sea adecuado.
Al referirnos al tan
mediático asunto de lo que se ha venido en denominar Ideología de Genero, es oportuno, cercar el termino y analizarlo, esforzándonos
en tomar distancia de lógicas escapistas,
que se refugian en vagas consignas ,sin ofrecer contenido de fondo
.
Juan Esteban Londoño,
Teólogo y Filosofo Colombiano, en su artículo “El Cristianismo y la Igualdad de Género”, propone lo siguiente:
“Lo primero y más fundamental
para aclarar, es que no se trata de una “ideología” de género, sino de una
teoría, pues la “ideología” es un término marxista empleado para describir
aquellas situaciones en las que un discurso legitima una forma de gobierno
capitalista, [...] La palabra "ideología" se podría aplicar mucho más
al discurso de muchas iglesias que a la teoría de género.” (Londoño, 2016)
En la misma línea, la Dra. en Derecho Yanira Zuñiga, académica UACH, contextualiza y pone una
cuota de historia del término, estableciendo desde su perspectiva cuales han
sido los alcances de introducir este término en el debate chileno:
La
expresión “ideología de género” ha sido acuñada por el pensamiento católico para
combatir la noción de igualdad de género que defienden otros sectores de la
sociedad. Desde el punto de vista jurídico, quien más ha utilizado esta
expresión en Chile es el profesor de la Universidad de Los Andes, Hernán
Corral, quien se ha servido de ella para criticar el proyecto de identidad de
género.[….]La noción de género, en
cambio, fue acuñada por el feminismo académico, en el último tercio del
siglo XX;.[….] la protesta que los gestores de la idea del bus buscan precisamente
vehicular (el no reconocimiento estatal de la identidad de género y de la
orientación sexual como un derecho), es también una ideología y, en rigor, una
ideología sobre el género. (Zuñiga,
2017)
¿Existe
tras el bus de la libertad una cosmovisión política e ideológica?
Resulta evidente que la propuesta del “Bus de la
Libertad”, nace al abrigo de una determinada ideología—elemento que no pretendo
demonizar, más bien resaltar ,que la clave desde la cual se interpreta la
realidad, no es en absoluto neutro—. El pretender reducir el Estado (menos
Estado, más familia) a su más mínima expresión es sin duda una fórmula clásica
del Neoliberalismo, así como también lo es poner en el centro de su discurso la
cuestión de la “Libertad”. Así lo demostraba magistralmente David Harvey en su
texto Breve Historia del Neoliberalismo (Harvey,
2007). Esta propuesta no
es mera retorica, es parte de una agenda que buscan impulsar, un ejemplo de
ello, es la nueva normativa en materia
de Educación, específicamente ,con la ley de inclusión, normativa que vino a
reforzar la idea de la educación como un
derecho social, qué además no condiciona el acceso a la educación por la
capacidad de pago ni por otras discriminaciones arbitrarias (Ley 20845).
Este aspecto desde el mundo pentecostal, con mayor consideración,
debiese ser objeto de acercamiento cauteloso y crítico, dado a que la
génesis de las Iglesias pentecostales autóctonas, se dieron al albergue de la
clase trabajadora, con escasa ilustración, baja alfabetización, y era víctima precisamente de discriminación por
no poder acceder a educación formal.
Rescatar medianamente, qué la educación en Chile se esfuerce en cambiar el paradigma del
mercado, por una de derechos sociales, es sin duda un avance considerable, es el
tránsito de “lo adecuado para la vida y
dignidad humana”, dejando atrás la lógica de lo mínimo para la vida humana.
Un argumento apuntalado constantemente por Marcela Aranda,
dice relación con la nula capacidad de los padres de poder elegir (libertad),
por eso la necesidad de minimizar el Estado, quienes ven casi a un monstruo
levantarse, de esto se desprende la matriz ideológica, desde la cual beben los
promotores de esta iniciativa: Neoliberalismo.
El mismo modelo que oferta libertad individual y dignidad, las cuales se ven
amenazadas, con todas las formas de intervención estatal (Harvey, 2007).
Agregan además una loa al actual texto constitucional,
cuestión que desde la Ética Cristiana me parece digno de un reproche,--aquí por
el contrario debiese nacer el afán de ser voz profética que denuncie la
injusticia y todo aquello que lesiona la vida humana--la manera en cómo nace el
texto Constitucional y la visión que se impone en “esta casa de todos”, en tanto proyecto
político y de poder, denominado constitución, ya que en sus fundamentos existen
una serie de contradicciones y una neutralización del poder ciudadano (que ha invisibilizado la discusión por ejemplo de derechos sociales sistemáticamente y solo les da el estatuto de una noble aspiración), al respecto
El Dr. en Derecho Christian Viera y Jaime Bassa ,en su texto Contradicciones de los fundamentos teóricos
de la Constitución vigente señalan:
“La
Constitución chilena sufre de un sincretismo epistemológico desde la
perspectiva de sus fuentes ideológicas de inspiración. En las Bases de la
Institucionalidad del Estado [...]es posible advertir que conviven la
influencia de 1. La filosofía escolástica, 2. El anarcoliberalismo de von Hayek
y 3. Los postulados de democracia instrumental de Schmitt, generando evidentes
contradicciones en la comprensión de los conceptos fundamentales de la Constitución
[…]el bien común para la escolástica es muy diferente que para el anarcoliberalismo;
lo mismo a propósito de la comprensión de lo que constituya un sistema
democrático, que puede ser entendido como un mero instrumento al servicio del
sistema económico” (Christian Viera, 2008)
Hasta aquí ningún problema, ponderamos positivamente
la participación en política de evangélicos, sobre todo una valoración por los
esfuerzos de quienes históricamente en
Chile han debido –especialmente en el mundo Pentecostal—cargar con el prejuicio
de la ignorancia, dado a que lo considero como un deber de la mayordomía
Cristiana. Sin embargo considero oportuno, mantenerse crítico de los
Iluminismos políticos, inclusive poner bajo sospecha, ya que en muchas
ocasiones se buscan réditos políticos, y se corre un riesgo inminente de
tergiversar las múltiples dimensiones políticas de la fe Cristiana con una
militancia eclesiástica de tipo partidista (esta idea la ha profundizado el Dr.
Humberto Lagos)
Mi principal duda con el mensaje de la directora del
Observatorio Jurídico –quien hasta donde sé, no es abogada — es que su discurso
forma parte de lo que actualmente se denomina como posverdad: Oxford
la define como: el fenómeno que se produce cuando "los hechos objetivos
tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la
emoción y a las creencias personales". (BBC, 2017)
Dicho lo anterior, cualquiera puede acceder a YouTube y
revisar su serie de declaraciones en un congreso Iberoamericano de la Familia,
donde señala lo siguiente:
“Un Estado laico quita a Dios y
pone otra cosa” además agregó
que estas discusiones parlamentarias y a nivel de sociedad respondían a una
influencia de la ONU OEA y a la militancia masónica que la Presidenta Michelle
Bachelet poseía (Aranda,
2017).
Al respecto, resulta evidente, que la opinión de
Aranda es, desinformada y artificiosa, ya que desconoce el hecho histórico, de
lo que significo para minorías religiosas la separación de Iglesia-Estado
suscitada en el año 1925 y la influencia de la masonería en todo esta batalla,
ya que gran parte de los resultados se deben a sus esfuerzos, además de poseer
en Chile una Ley que regula y da rango de derecho público a organismos
evangélicos, me refiero a la denominada Ley
19.638 de Libertad religiosa y de
Culto, lo que supone un enorme avance para la manifestación de las creencias y
la libertad de conciencia, esos maravillosos Derechos Humanos fundamentales.
La misma suerte
han corrido los proyectos de Identidad de Género, en opiniones emitidas, que han
desvirtuado el propósito central de los proyectos de Ley.
En conclusión, considero que si el Cristianismo no tiene en sus agendas
la justicia, la dignidad de la vida humana (no solo supeditada al Aborto o a
proyectos que atenten contra un modelo familia) este adolece del mandato de ser
voz profética y se acerca gravemente a un grupo elitista, que desde su
superioridad moral establece criterios de entrada al Reino de Dios, y se sirve de ello para condenar.
La verdad es un punto de partida para el pensamiento,
cuando he oído a los voceros pro-familia y del bus de la libertad, mi apreciación
es que gran parte de sus argumentos pivotean sobre un sofisma, ese juego de un
sincretismo entre algo escrito en un proyecto de ley y una elucubración alejada
de la realidad, tiene consecuencias nefastas, que termina por deformar a las personas.
Finalmente para el fuero interno de cada persona e Iglesia queda la aceptación de personas
LGBTIQ, pero es un deber reconocer que
estas personas son ciudadanos que gozan de Derechos civiles y políticos,
por mucho que no estén dentro de nuestro ideal, por ello no desaparecerán, son
una realidad, un “factum” y es misión del Estado y del Poder Legislativo,
regular estas realidades (sería interesante, tener una participación
responsable en instancias legislativas, de laicos que tengan vocación política).
Jesús mismo legitima y reconoce este hecho en Mateo
5:45, “El sol sale sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e
injustos”, amor y respeto para todas y todos.
Es tiempo de abrir espacios de debates y diálogos
desde el pentecostalismo autóctono, ¿Por qué no deconstruir el paradigma actual?,
hacerlo con altura de miras, creo que existe actualmente un importante capital
intelectual en las filas del pentecostalismo, sería altamente valorable que
estas nuevas generaciones no miren las dimensiones política de la fe cristiana
desde el histórico dualismo mundo/Iglesia, ni ver figuras del demonio en la
deliberación, mucho menos someter bajo la sospecha, al tan necesario y
saludable debate.
Es imperioso abrir lugares para el dialogo, inclusive
ante estos temas álgidos, o para repensar el pentecostalismo clásico, sin dejar
atrás temas fundamentales para nuestras tradiciones. Tal vez el producto que
nazca de un ejercicio de este tipo sea totalmente esperanzador, la confianza
siempre en estos procesos es que el
Espíritu de Dios nos guiara a toda justicia y verdad.
.
Trabajos citados
Aranda, M. (22 de Febrero de 2017). YouTube. Obtenido de
https://www.youtube.com/watch?v=XeMxQ3BTUwg
Ortega,
J. (9 de Julio de 2017). Predicacion del dia 9 de Julio. Sermon de las
parabolas. Providencia, Chile: Acym Providencia.
BBC, S. C. (12 de Enero de 2017). BBC MUNDO. Obtenido de
http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38594515
Christian Viera, J. B. (2008). CONTRADICCIONES DE LOS FUNDAMENTOS TEÓRICOS
DE LA CONSTITUCIÓN CHILENA CON EL ESTADO CONSTITUCIONAL: NOTAS PARA SU
REINTERPRETACIÓN. Revista de Derecho, Vol. XXI - Nº 2 (Valdivia) ,
Páginas 131-150.
Harvey, D. (2007). Breve historia del neoliberalismo. Akal.
Londoño, J. E. (2016). “El Cristianismo y la Igualdad de Género”.
Olguin, C. (10 de Julio de 2017). Las banderas de lucha de CitizenGo, la
fundación que trajo a Chile el “Bus de la libertad”. El Dinamo .
redactores, E. d. (16 de Noviembre de 2016). CMVIDA , http://www.cmvida.cl/single-post/2016/11/16/%E2%80%9CLa-Familia-un-dise%C3%B1o-original-de-Dios%E2%80%9D
(Pagina de la Sede Epicopal).
Zuñiga, Y. (18 de Julio de 2017). La ideología de género. El Mostrador
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