jueves, 26 de julio de 2018

Hacernos cargo de la realidad 2a parte.


1.      Prácticas, ideas y espiritualidades
Una  idea muy arraigada en nuestras espiritualidades dentro del contexto chileno, es aquella que idealiza  comunidades de fe, además de ideas preconcebidas, de estereotipos de espiritualidad y santidad, tal vez algo de biopoder y biopolitica en palabras de Foucault existe tras esta interpretación que se construye, puesto que una cantidad considerable de las interpretaciones tienen como eje central el poder de un liderazgo que suele tener un discurso totalizador que maneja desde el cuerpo hasta asuntos de conciencia. 
Si se pretende resistir ante esta práctica, el mecanismo utilizado es similar al derecho de la espada, es decir un poder de liderazgo soberano, más bien formal,  tiene entre sus manos el poder de dejar morir o dejar vivir[1], a tal punto que es usual ver por ejemplo, que la percepción de santidad en la literatura masiva evangélica o en mensajes carismáticos, se enfoque desde la privación o de un ascetismo, que mientras mayor rigurosidad exista para sufrir y enajenarse de un mundo sediento de  amor y solidaridad, más espirituales y más conectados con lo divino estamos, cuando finalmente solo nos refugiemos en las cómodas cuatro paredes. 
Algo claro hay: tenemos excesivamente idealizado el ser seguidores de Jesús, y quien escape de estos presupuestos, es un hereje, y así queda relegada la importancia de desarrollar relaciones significativas puesto que no es la primera prioridad.

Otra práctica muy arraigada es que hemos aprendido muy bien a ser “corporaciones”, es decir manejar a la perfección los entramados jurídicos y administrativos, pero bastante poco el ser Iglesia-comunidad. Esa que abriga al migrante, abraza a niños, mira con amor a las minorías y ve con hambre de justicia la realidad ante el panorama de los personajes del relato del hombre que bajaba a Jericó y se encuentra con un Samaritano: aquellos explotados y olvidados de un sistema tan poco humano.
Creo que es bastante inhumana la pretensión de vivir en el más allá, olvidando el más acá. Muchas veces hemos oído o leído respecto de la propuesta contracultural del evangelio, pero en un ejercicio de honestidad ¿Qué elemento de contra-culturalidad tiene omitir la condición de dignidad y de ciudadanos de un Estado, como las minorías éticas y sexuales? Al llegar a este punto, considero que esto es el fiel reflejo de que cada vez nos estamos alejando más de ser la iglesia de Dios que entiende que es dispensadora y no dueña de la Gracia de Dios (incurre en el pecado de apropiación).

2.      El desafío frente a nosotros: más que un compendio de sana doctrina, amar con sentido y contenido en nuestra realidad.

Dar cara a una realidad desafiante es como individuos y colectivamente unir nuestras voluntades y querer un mundo mejor y más justo, que no será meramente reactivo a los acontecimientos, es por ejemplo educar en temáticas sexuales, alejados de la idealización que termina frustrando, es fortalecer la familia, en tanto se consideren todos los aspectos que la debilitan como por ejemplo el ingreso per cápita con el cual deben vivir una familia, un entorno sano y libre de contaminación, alimentación saludable, jornadas laborales que permitan el tiempo de calidad de padres con sus hijos.
 Es luchar por los derechos civiles de los marginados.  Es difícil dentro de todo, más cuando existe una adicción a lo extático y de ello emanan cual llamas de un potente fuego que nos asombra y deja perplejos, pero oculta la evidencia de la exclusión y sufrimiento.

Jon Sobrino, respecto de Ellacuria y esta idea de hacernos cargo de la realidad, decía lo siguiente: la inteligencia «no se ha dado al hombre para evadirse de sus compromisos reales, sino para cargar sobre sí con lo que son realmente las cosas y con lo que realmente exigen»[2].

Es el minuto de correr el velo, ser honestos con nosotros mismos, y hacernos cargos de la realidad, volver a ser compasivos como nuestro Maestro lo es, recuperar espacios fecundos de comunicación y dialogo, al igual que la parábola, acercarnos a los moribundos hasta el punto de quedar impuros como ocurre en el relato, vendar a los heridos que en sus caminos han sufrido. Abrir los ojos y ver a aquellos que transitan moribundos con el corazón ensangrentado en nuestro entorno, hacernos cargo de los hermanos nuestros, aun los más pequeños, sin pensar si el sujeto está afiliado a una institución religiosa o adscribe una confesión de fe.

Esta idea ya se encontraba en las primeras comunidades de la cual nos relata el libro de los Hechos de los apóstoles, ahí apreciamos ese  valor de lo comunitario, que tenían inclusive cosas en común como el desapego de lo material. De este modo al calor del amor de Dios, cada cual participaba de la realidad de su hermano. Esto es un total desafío en una sociedad liquida que valora la individualidad y desde el inicio de la etapa escolar tiene inscrito como valor el competir y no el solidarizar.

3.      La realidad y nuestra honestidad.
Lo descrito y propuesto, es  también una oportunidad de honestidad frente a nuestro creador y nuestros hermanos. La filosofa Hannah Arendt en su texto Eichman en Jerusalén, introduce un concepto denominado “banalidad del mal”, el cual consiste en la falta de conciencia y la irreflexión dentro de una institución, que pudiera  fácilmente llegar a convertir a las personas que forman una organización (como en Eichman) en un atroz criminal. Considero que este concepto de Arendt, nos puede ser de gran utilidad al momento de repensar nuestras espiritualidades y el cómo nos estamos encargando de la realidad, este estadio de irreflexión, de incapacidad e indolencia al no considerar las repercusiones, en las consecuencias de nuestros actos, siendo además un peligro constante el ni siquiera levantar el más mínimo cargo a la conciencia, sistemas y estructuras de este tipo favorecen el desarrollo de una postura abiertamente acrítica, en consecuencia nada es cuestionable, ni siquiera la realidad misma, ni el deber ético de hacernos cargo y cargar con la realidad.

Es momento de dejar a un lado el ver y utilizar el mirar, así como la Biblia nos comparte sobre el relato del ciego de nacimiento, en donde a este hombre a través de la mirada del dogma se le enjuiciaba señalando al destajo y sin tapujos ¿Quién pecó? Puesto que asociaban este estado de desgracia al pecado de alguno de sus progenitores. Debemos comprender que ver no requiere precisamente una explicación, en este ciego Jesús ve una realidad y una oportunidad de manifestar su gloria, dejando de lado la especulación condenatoria que se mantiene pasiva, Jesús—según relata el filósofo Omar Cortes Gaibur—utiliza la modalidad del curandero, es decir no explica, solo obra, Dios abra no solo nuestros ojos y más que ver, podamos mirar e involucrarnos, es oportunidad para también abrir nuestros brazos y corazones.

 El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí. Mateo 45:40



[1] Esta idea la trata Michel Foucault en su texto: Defender la sociedad, sería interesante un ejercicio de cuestionamientos respecto de la teoría de la soberanía, ya que dentro de las religiones esta dinámica de soberanía y liderazgos que dominan toda serie de decisiones, es bastante usual.
[2]Esta cita está tomada de un texto de la Dra. Lorena Zuchel, denominado: Ignacio Ellacuría, filósofo cristiano.,  la cita en el texto de Zuchel señala: J. SOBRINO, “’El pueblo crucificado’ y ‘la civilización de la pobreza’. ‘El hacerse cargo de la realidad’ de Ignacio Ellacuría”, en J. A. NICOLÁS y H. SAMOUR, Historia, ética y ciencia. El impulso crítico de la filosofía de Zubiri (Comares, Granada 2007) PP. 431.

martes, 17 de julio de 2018

Hacernos cargo de la realidad: vemos y no miramos_Parte 1/2



Leyendo un artículo académico sobre el Teólogo Jesuita Ignacio Ellacuria (discípulo de Xavier Zubiri), de autoría de la Dra. en Filosofía Lorena Zuchel, titulado: “Ignacio Ellacuría, filósofo cristiano[2]”, logre captar, al menos tres máximas, que resultan además de interesantes y de una deslumbrante lucidez intelectual, de gran relevancia para el ejercicio de un cristianismo actual que se permite repensar su praxis y pone en una necesaria tensión a las estructuras. Estas reflexiones pueden fácilmente contener un imperativo ético  respecto de nuestro rol como evangélicos y nuestra relación frente al “mundo” y la manera en como  vemos y soñamos la Iglesia. La propuesta de Ellacuria versa en los siguientes estadios: hacerse cargo de la realidad, cargar con la realidad y encargarse de la realidad. En resumidas cuentas, hacerse cargo es un asunto ético, que propone, hacer con la realidad lo que se deba hacer[3].es una acción positiva de  liberación y de humanización, no uno que oprima y estimule la alienación, Gabriela Mistral, señalaba: "La humanidad es todavía algo que hay que humanizar”, expresión bastante acertada y grafica en lo que respecta al trabajo de hacernos cargo de la realidad. Esto, es en primer lugar, un estilo de vida, que nos hace la invitación de responder de manera adecuada y pertinente al signo de los tiempos y su dinámica. Es la vida en función de la realidad.
El primer gran paso—de cargo nuestro— por de pronto, es asumir la tarea de ver la realidad. Y sobre eso el texto sagrado abunda. En los relatos de los evangelios vemos la figura de un Jesus que ve multitudes rechazadas por las elites políticas, económicas y religiosas, y, el Galileo ve sus necesidades, a tal punto que tiene compasión de ellas (Mt 9:34 - 36): Jesús recorría, enseñaba, predicaba y sanaba. Ese es el corazón de Jesús. Para Él no había personas invisibles, no hacía acepción de personas..

1.       La realidad en nuestro plano local

En nuestra amada –y explotada— tierra, estos últimos años ha surgido un brote de protesta, que se ha instalado al interior de las diversas comunidades del cristianismo criollo, y se relaciona con los temas de orden valórico, principalmente ligados a la sexualidad, inicio y término de la vida entre varios. 
Se exige por parte de voceros auto-legitimados[4] una posición pública radical de la Iglesia frente a estos temas.
 Adicionalmente  esto ha ido acompañado por  el infundado temor que algunos personeros influyentes han difundido por diversos medios de comunicación, respecto de arbitrariedades al momento de legislar y el detrimento que causaría a la libertad religiosa y el culto público[5],y esto ha avanzado a gran velocidad en nuestras tierras, impulsado principalmente por grupos conservadores con importantes nexos con partidos políticos, que buscan réditos, dentro de este rebaño, principalmente partidos ligados con ideas neoliberales y de raigambre católico-apostólico-romano, formando una inusual alianza ecuménica evangélico-católica, que históricamente se ha caracterizado por sus públicas divergencias e inclusive consideradas incompatibles entre sí, y toda esta dinámica viene siendo una respuesta a proyectos de ley, o debates que como sociedad debemos enfrentar.

Las temáticas de estas protestas por lo general se focalizan sólo en cuestiones de orden ético-sexual o bautizados como “pro-vida”, donde encontramos asuntos como: aborto, homosexualidad, identidad de género, pena de muerte, familia, matrimonio homosexual y otros, que desde su apreciación ponen en riesgo y en una disputa innecesaria a la vida y la familia. 
Quedan entonces en un espacio marginal, relegado y de poca relevancia hechos tales como: la distribución regresiva del PIB de nuestro país, que no se traduce en un ingreso mínimo digno para un trabajador que  desarrolla una jornada de trabajo de 45 horas, que le permita superar la línea de la pobreza, lo que pasa por una redistribución justa del ingreso[6] o la terrorífica cifra de 16.625 a 25.000  personas fallecidas durante el año 2016 a la espera de una atención de salud[7], o contar a nuestro haber con más de 800.000 personas mayores de 15 años, identificadas con depresión por parte de la OMS [8] ,o el injusto e inhumano hecho que, una Mujer que cuenta actualmente con un  postgrado, que debiese mejorar esta brecha salarial, por el solo hecho de ser mujer, percibe en promedio un  36.8% menos de salario que los hombres, acompañando a esto un largo historial de discriminación, desde el momento de nacer hasta la jubilación[9], estos son solo algunos crudos datos que forman un aspecto de lo que se esconde  tras las cifras: problemas y realidades valóricas que van más allá de moralidades individuales, que afectan negativamente la vida.
 Se trata de un problema estructural, y   lamentablemente uno de los factores  que ayudarían a resolverlo, esto es el proceso educativo, en el caso Chileno, el sistema económico neoliberal ha instalado una lógica de mercado en la educación, siendo considerada esta como un bien de consumo, donde se compra educación de calidad según la riqueza disponible en la familia. Los técnicos de la educación han intentado disminuir las horas de artes y filosofía en la educación, lo que atenta contra la visión de una educación que apunta a formar personas con pensamiento creativo, pensamiento crítico y auto regulación que permita desarrollar su vida en un ámbito de convivencia armónica, en una sociedad acosada por la violencia. En ese contexto, de pronto se torna peligroso re-pensar y cuestionar un modelo que no promueve el pensamiento crítico, cerrando de este modo la posibilidad de mirar bajo la luz de la verdad y la razón nuestra realidad.

2.      El texto bíblico y su interpretación frente a la realidad.

Sin embargo, ante el panorama descrito, el mundo evangélico se enfrenta al siempre presente desafío de instalar un puente  que logre unir dos puntos totalmente distintos, como lo son las diferencias culturales y de contextos en donde se escribió la Biblia y la época presente, y en base a lo interpretado, utilizar esos principios como normas de fe y conducta. Ante tan magno desafío, persiste la idea interpretativa actual sobre el texto bíblico, que apunta a desentenderse de los debates y de la realidad misma, en un ánimo de no “contaminarnos”. Perpetuar el evangelio entre cuatro paredes donde lidera una elite que se autoperpetúa, con gobiernos eclesiásticos que además no responden a las dinámicas, es decir pesan los apellidos y no las habilidades de liderazgo y la vocación, marco en el cual los jóvenes tienen escasa  participación, con roles más bien simbólicos, y  donde cualquier intento de voz disidente es asfixiada en nombre de una presunta “doctrina sana”, y se extravía la mirada a través del lente del espíritu crítico respecto de la realidad imperante, es decir, puede convivir tranquilamente la actitud antiética de manera interna y tener otro discurso en lo público, ¡vaya paradoja!  ¿no? .
Esta práctica tiene una idea de fondo que sirve de sustento y justificación: Dios Padre sobreprotector, figura en la cual se concibe la idea de un Padre airoso y vengativo que envía enfermedades a las minorías sexuales,feministas y cualquier otra categoría establecida por el establishment, mientras que su pueblo es indemne de esa ira, ignorando que Dios no hace acepción de personas. Finalmente esta visión distorsionada de un Padre que sacia su ira con estos grupos sociales contrasta con el contenido de su palabra:  la imagen de un Padre amoroso y compasivo, qué termina siendo solo una figura que sirve a nuestros intereses y adicionalmente algo más profundo: cambiamos la gracia de Dios por una serie de dogmas y reglas que nos permiten “ganar” el favor de Dios, de tal manera que lo que nos rige no es el amor puro y desinteresado, es más bien una lógica retribucionista.
 De este modo la invitación es clara: sustraernos de una realidad y olvidarnos del dolor y de las necesidades de nuestro más próximo, desconectados en nombre de dios (con minúscula). Muchas veces la respuesta ofrecida ante los desafíos del tiempo presente, es similar a la que la biblia recoge en Lucas 9:54-55 “Señor pedimos para que envíes fuego del cielo y consuma al paganismo”, es decir, vestimos de ropaje divino nuestra intención de desentendernos y de condenar lo que se aleje de nuestras concepciones, intentando borrar diversas realidades.
No es mera coincidencia que en el evangelio según san Juan, en su  prólogo, nos narre  que el Verbo –Jesús—se hizo carne, Jesús fue en eses tiempo de su ministerios todo Dios y todo hombre, ÉL anduvo y compartió entre nosotros. Vio pobrezas, opresión, discriminación contra mujeres, y todos los oprimidos dentro de este contexto cultural, sin embargo, recogemos de los relatos bíblicos, que su actitud no fue precisamente pasiva y  que solo se dedicó a orar por la injusticia (elusiva) y a encerrar el evangelio (exclusivista), más bien incidió, honró a los deshonrados, les trajo esperanza y les dijo bienaventurados a los que estaban condenados a la miseria[10], por aquello el sistema imperante   apoyó el juicio injusto y crucifixión del alborotador Galileo. Cristo muere por los malos de una sociedad sumida en prejuicios. Jesús de Nazaret baja a estos pequeños y se encarga de la realidad miserable de una humanidad encaminada a un precipicio, compartiendo la buena noticia de liberación integral, la más hermosa noticia de amor, el mensaje del evangelio.

Tampoco es irrelevante la narración del hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó “buen samaritano” y las lecciones de hacernos cargo de una realidad que muchos invisibilizan, dentro del Evangelio de Lucas existe algo de importancia “viendo no ven y oyendo no entienden”, diversos autores sostienen [11] que esto fue lo que les sucedió en el relato del buen samaritano al sacerdote y al levita. Esa ceguera espiritual es la que hoy padecemos, por eso frente a la pregunta de Génesis 4:9 ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?, actualmente como sociedad individualista, responderíamos tajante y sin titubeos: ¡NO!



[2] Dra. Lorena Zuchel, Universidad Técnica Federico Santa Maria, disponible en: https://repositorio.uc.cl/bitstream/handle/11534/6006/000652191.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[3] H. SAMOUR, Voluntad de liberación, La filosofía de Ignacio Ellacuría (Comares, Granada 2003)PP.  94.
[4] La vocera del Bus de la Libertad en Chile. Sra. Marcela Aranda, preside y es vocera de diversas organizaciones. Asume vocerías y liderazgos sin gozar del germen democrático de ser electa por una mayoría, de modo que se entienda que es  legítimamente representante de ciertos sectores.
[5] En el Diario Publimetro se recoge una noticia falsa que se difundía por las redes, respecto de la aplicación de una pena de cárcel a un pastor evangélico por negarse a casar una pareja homosexual: https://www.publimetro.cl/cl/anadieleimporta/2015/08/21/estas-son-5-noticias-falsas-semana-5.html
[6] Análisis de Fundación Sol , elaborado por el economista Marco Kremerman: http://www.fundacionsol.cl/2018/01/salario-minimo-pobre/
[7] Informe del Colegio Médico de Chile A.G., que ahonda más en esta realidad: http://www.colegiomedico.cl/wp-content/uploads/2017/11/Documento-Listas-de-Espera.pdf
[9] Mujeres sufren discriminación 3.0, información extraída del informe del INDH: http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/mujer/mujeres-en-chile-sufren-la-discriminacion-3-0/2018-02-02/200628.html
[10] Es cuestión de ver la belleza y la estructuración del sermón de las Bienaventuranzas, en el, el Galileo propone un orden inverso respecto lo que imperaba en tiempos de Jesus, por ejemplo al honrar a los pobres, les devuelve la dignidad que un modelo espiritual, económico y político les arrebato, y de paso denuncia una sociedad estructurada de manera injusta.
[11] El Teólogo Jose Lagunas expone esta tesis en su artículo: HACERSE CARGO, CARGAR Y ENCARGARSE DE LA REALIDAD HOJA DE RUTA SAMARITANA PARA OTRO MUNDO POSIBLE.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Pro-vida ¿cuál y qué vida? 2da parte.

Me considero un pro-vida,estimo pocos son los que pueden ser “pro-muerte” ,pero no solo la defensa de esta en una particular situación, sino en tomarla en serio en todo aspecto, abarcando  la dignidad de ella, por cuanto si la vida humana viene de Dios, todo acto humano que la denigre o vulnere injustamente es repudiable, y violenta la causa primera de ella, en este contexto, "es esencial el compromiso profético de los cristianos que anuncia la dignidad de la vida humana, denuncian las acciones injustas que la lesiona y actúan para corregir conductas impropias "(Lagos Humberto, 2014), aquello es una demanda constante de la Escritura.

Pero dejemos las consignas retóricas de lado, porque a veces ellas traen consigo un lindo enunciado sin contenido.

Es difícil ignorar la terrible desigualdad distributiva en nuestro país.
Por lo anterior considero magistral la lección de Jesús  al momento de desembarcar ,esto pudiese ser una clave,que aporte luz a nuestra visión de estos temas, cuando Jesús desembarcó, el  no hizo la vista gorda sino más bien “vio a la multitud y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor” (Marcos 6:34) un Dios que no ignora las desigualdades de los contextos ni se olvida de esos grupos que incomodan al poder.
Dios vio a aquellos que no tienen cabida en las agendas políticas y económicas de una nación, los que no pertenecen a una generación del Verbo Divino ni tienen Phd. en Europa, Jesús visibilizó a los indefensos, a aquellos carcomidos no solo por el pecado, también por una vida precaria e indigna.

La realidad del plano local .
Vemos la realidad chilena y es agobiante ¿Cómo se entiende que el gran pacto de una sociedad que es la constitución política,sea un fruto impuesto con sangre y armas en una dictadura, que ademas sacrifico vidas humanas?, la educación entendida como un bien que se tranza en el mercado y no como un derecho social al cual todos podamos tener acceso, la visión de un Estado que se abstiene de prestaciones tan básicas como lo es  la salud (esta es una realidad cruda, las filas eternas en consultorios en los sectores más vulnerables,por ejemplo), la individualidad imperante de la sociedad, inclusive en muchas espiritualidades se promueve en favor de una sana doctrina el "no contaminarse con otros", reforzando esta idea de individualismo y no contaminación, políticas de viviendas que precarizan la vida familiar y son no dignificatorias,un sueldo mínimo que se encuentra tan lejano a lo que grandes magnates ganan y acumulan,extraído de esas mismas riquezas que Dios puso en la tierra.
Pero al parecer es más importante la oración, despojando cualquier intento de acción basada en la ética cristiana.
Usted dirá que mi discurso es más bien una propuesta política, pues bien en cierto punto le concedo la etiqueta, porque creo que nadie es neutral en temas ideológicos.

sin embargo, creo que, Dios honra a quienes no se quedan en la pasividad frente a la injusticia,la vida en la injusticia es de muertos de hambres(Cortes, Omar, 2016)
Pero mi mayor sustento nace del texto bíblico, pues creo en eso de “Dios es justo y ama la justicia” (Salmo 11:7), El espera la práctica de la justicia, creo que allí se encuentra el corazón de quien defiende y también administra responsablemente la vida que Dios nos regala, son nuestras relaciones en la sociedad, pues Dios es justo pero también demanda justicia.
El principal esfuerzo se debe centrar en cubrir necesidades humanas básicas, no solo las espirituales, ese es el verdadero corazón de quien se proclama como defensor de la vida, Jesús al respecto es clarísimo al definir las necesidades básicas, en el juicio a las naciones dice lo siguiente:
Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento.Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme.” (Mt 25:35-36)


Un evangelio individualista, hace un flaco favor a la defensa de la vida, ya que si se piensa  nuestra relación con Dios  en la salvación del alma y nuestra relación con El,dejando de lado la opción de una vida comunitaria que comparte y ayuda al "más próximo", escapando a una posibilidad concretar de accionar en favor de aquella justicia liberadora de nuestro Dios.

Desafíos y oportunidades.
Entonces les animo a ser pro-vida, pero de esa vida que Jesús mismo define, a renunciar al individualismo,pues Jesús mismo nos enseña a vivir movidos por el amor de Dios, que ese amor inmerecido que hemos recibido sea un hecho real y concreto en una vida práctica, a  amar con sentido y contenido.
Ser cristiano es una invitación a hacer que las cosas cambien, son oración y acción, íntimamente ligadas.
Es dejar los espacios de comodidad, para trabajar incansablemente por la injusticia y la indignidad, sin supeditar ello a asuntos meramente valoricos.
Para esto el desafió es romper lógicas santificadas en las tradiciones pentecostales, que dentro de ella se encuentra la anulación de liderazgos emergentes que se acerquen más critica y cautelosamente, es también la responsabilidad de educarnos de manera adecuada, desde nuestras profesiones bendecir y generar cambios, no es necesario una "gran revolución", basta con abarcar los círculos familiares y lo que nos rodea.
También el desafió es a valorar positivamente el sentido de comunidad.
Es también necesario abrir espacios de dialogo y de la legitima discrepancia.


Dios nos de lucidez para transitar con responsabilidad estos caminos y que el día de mañana no lamentemos nuestro silencio o falta de accion.




Obras citadas:

Humberto, L. (2014). Libertad de conciencia en una sociedad plural (un acercamiento desde el profeta Isaias). Santiago: Pastoral UC. (https://www.youtube.com/watch?v=FvA8RuqElaI)

Cortes, Omar.(2016) Sermón en la Iglesia San Andrés " Bienaventurados los que tienen hambre y sed de Justicia"
https://www.youtube.com/watch?v=hCbpLhD1Zu8&t=225s


miércoles, 30 de agosto de 2017

Pro-vida ¿cuál y qué vida? (1ra Parte)


La vida como tal, ocupa un lugar de suma relevancia dentro del texto bíblico y contiene un alto valor teológico, puesto que, supone el punto de partida de reflexiones que dimanan de ella, así por ejemplo desde una perspectiva jurídica, desde los derechos humanos, suponen el punto de partida.

Dentro de la historia de las civilizaciones, Jesús mismo en el nuevo testamento se proclama como “la vida” (Jn 14:6) y profundiza en tal aspecto; estableciendo que, en tanto el mismo es, la provee en abundancia (el dador).
Además existe una estrecha relación que la vida comparte con la Gracia de Dios, este es  un importante elemento, insoslayable para quien pretende seguir y vivir la vida de Jesús, al respecto el Biblista Yatenciy Bonilla comenta: “La gracia del Nuevo Testamento, tomada en el contexto griego antiguo, está relacionada estrechamente con el concepto de la vida; no podemos entenderla sin la vida, recordando que en el mundo griego la gracia era vivir y compartir la vida con el rey en una estrecha comunión; podemos concluir que es importante en una definición de dicho término no vaciarlo del sentido propio, la vida” (Bonilla, 2010).

Tampoco es distante el discurso del Apóstol Pablo en el Areópago, allí donde se disfrutaba del debate intelectual en clave filosófica, él decía algo más o menos así “Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos” (Hechos 17:28), esto es una joya que a veces pasamos por alto. Poseedora de una profundidad tremenda, que resumidamente se traduce en lo siguiente: la existencia de un Dios que es el principio inminente y viviente de todas las cosas (David Brown, 2002)
El Antiguo testamento, no toma distancia del Dios de la vida y de la vida de su pueblo, una secuencia en el desarrollo del texto y de la historia se manifiesta reiteradamente, “Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre” (Dt 5:6) esto nos revela el Dios liberador; que se opone a toda estructura de esclavitud (no es el mero hecho espiritual, es algo más bien integral) y de pecado, en efecto la fe del pueblo de Israel en su Dios, era en aquel que salva, da vida y libera. Tan consecuente con esa visión que inclusive los libera de la más cruenta esclavitud (y es un acto material, no solo espiritual ). Jesús mismo lo señala expresamente ,al examinar la frase “Yo soy el Dios de Abraham, Isaac y Jacob” para concluir que “Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos”.

En Chile dentro de algunos círculos cristianos (con predominancia del neoconservadurismo) existe un cierto grupo que se autodenominan “Pro-Vida”, título que arguye una pretensión, que  en primer lugar  tiene ropaje de cierta superioridad de orden moral, ya que se asume -a priori- que quienes disienten de su postura (Pro-vida) son contrarios a la vida.

Dentro de su agenda se encuentran temas como el aborto,matrimonio igualitario,ideología de genero entre otros,además,. conocidas son también las llamadas marchas por la vida, sin embargo sus contenidos limitan el concepto de  vida solo al nonato y su nacimiento, mas no se hace cargo de otros atentados contra la vida, atentados que no son menos explícitos ni más ocultos, están ahí, pero no son tema.

Es aquí donde comienza nuestra disidencia y discrepancia desde la ética cristiana, pues es donde surgen diferencias marcadas con quienes adscriben una militancia limitada a los denominados temas valóricos.
Al parecer su agenda sólo comprende un par de temas, tales como aborto y matrimonio igualitario, entonces la pregunta de fondo es ¿dónde se encuentra el clamor respecto a las violaciones de   toda la vida humana? y si decimos sí a la vida ¿basta con que una persona viva, aunque su vida no sea digna de ser vivida? ¿pro-vida o pro-sobrevivencia?.
Efectivamente, la reclamación “pro-vida” no alcanza a manifestarse con los aún impunes crímenes contra la vida durante la dictadura militar, por el contrario, la mayoría de los que dicen ser “pro-vida” si no han sido parte de dichos eventos los apoyan explícita o implícitamente con su actuar, la reclamación “pro-vida” no alcanza a manifestarse contra la contaminación del ecosistema que está destruyendo el planeta y cobrando miles de vidas de tal manera que amenaza incluso la supervivencia no solo de los animales, vegetales y plantas sino la de la humanidad completa; las marchas “pro-vida” no tienen opinión alguna sobre los más de 1000 niños muertos del SENAME; la causa “pro-vida” que conocemos no alza su voz para defender la vida de los mapuches reprimidos por el Estado; ni alcanza para reclamar contra las pésimas condiciones de vida de los presos que viven hacinados, los “pro-vida” poco se manifiestan contra la militarización (por ejemplo en la araucanía), la guerra, el hambre, las personas que no pueden acceder a la salud, las pensiones de miseria que no alcanzan para comprar medicamentos que permitan a nuestros padres y abuelos vivir, ni contra las políticas antimigratorias que están matando a migrantes que entran por peligrosos pasos no habilitados,etc.

¿es acaso un tema político con consignas revolucionarias muy lejano a lo que
nuestro maestro vivió?¿No es acaso el enemigo de Dios quien pone las riquezas de solo una parte de la sociedad, mientras que otros por más que tengan méritos morirán en pobreza?¿ Jesús mismo no hacía actos de resistencia ante hechos que denostaron la dignidad humana?.





Trabajos citados
Bonilla, Y. (3 de Mayo de 2010). Cristo en casa. Obtenido de http://cristoencasa.blogspot.cl/2010/05/exegesis-biblica-yattenciy-bonilla.html
David Brown, R. A. (2002). Comentario Exegetico Biblico Tomo II ,Nuevo Testamento. Casa Bautista de Publicaciones.

jueves, 24 de agosto de 2017

"El bus de la Libertad y el Dios de buenos y malos".

Durante el mes de julio del presente año, en las calles de Santiago circulo lo que se denomino el Bus de la Libertad, este hecho no paso desapercibido para nadie, todos tenían una opinión que ofrecer al respecto.
El Bus pertenece a la ONG de origen española,   llamada CitizenGo,  que es una organización que efectúa activismo político, en defensa de la familia, cuestionando que existan derechos para las minorías sexuales.  (Olguin, 2017)
En Chile quien actúa como vocera es la Sra. Marcela Aranda, quien dice efectuar reivindicaciones mandatada por Dios, salvando así a esta patria de una debacle moral, quien adicionalmente, tiene cercanía con el sector político de derecha en Chile.

 La vocera además encontró un espacio importante en las Iglesias pentecostales, donde se le cedieron espacios para instruir a sus miembros, respecto de asuntos legislativos y su emblemático tema de oposición a lo que denomina “Ideología de género”, por ejemplo en la Iglesia Unida Metodista Pentecostal, visito la sede episcopal de Linares, y asistió a la conferencia de Pastores y delegados celebrada en Santiago. (redactores, 2016)

Desde la militancia de la fe  evangélica-pentecostal que profeso, me resulta imprescindible, analizar fenómenos sociales desde los patrones éticos biblicos y desde ahí articular reflexión y propuestas, es tomar parte de esa invitación que el mismo texto bíblico nos hace en Crónicas  :”Ser entendido en los tiempos”.

Para introducirnos en el tema, me parece importante rescatar  que existen diferencias importantes entre Ética y Moral.

La Moral es la manera aceptada de las sociedades, respecto de lo que es bueno o es malo. La Ética por su parte, son principios que rigen el discernimiento de lo bueno y lo malo.
Todas las sociedades y épocas tienen su moral (evidentemente con cambios considerables, dependiendo de la época) (Ortega, 2017).
 Un buen ejemplo de ello lo da el Dr. en Teología, Javier Ortega en su serie de sermones, efectuando el siguiente contraste:
“Algo puede ser moralmente bueno, pero Éticamente malo, el ejemplo de la Alemania Nazi es ilustrativo, dado a que gran parte de la Iglesia Alemana, considero como bueno apoyar el Nazismo, es más, las banderas estaban en el templo. Sin embargo existía un grupo reducido, que decía: puede ser que sea moralmente bueno Pero en el discernimiento de buscar la voluntad de Dios, es malo”.

Por ello bajo este prisma debemos analizar si este tipo de movimientos se perfilan desde una óptica que Jesús mismo avalaría, el siempre permanente “examinarlo todo, retengan lo bueno”, es decir por mucho ropaje popular que se vista este movimiento, ello no implica que éticamente sea adecuado.

Al referirnos al tan mediático asunto de lo que se ha venido en denominar Ideología de Genero, es oportuno, cercar el termino y analizarlo, esforzándonos en tomar distancia de  lógicas escapistas, que se refugian en vagas consignas ,sin ofrecer contenido de fondo
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Juan Esteban Londoño, Teólogo y Filosofo Colombiano, en su artículo “El Cristianismo y la Igualdad de Género”, propone lo siguiente:
“Lo primero y más fundamental para aclarar, es que no se trata de una “ideología” de género, sino de una teoría, pues la “ideología” es un término marxista empleado para describir aquellas situaciones en las que un discurso legitima una forma de gobierno capitalista, [...] La palabra "ideología" se podría aplicar mucho más al discurso de muchas iglesias que a la teoría de género.” (Londoño, 2016)

En la misma línea, la Dra. en Derecho Yanira Zuñiga, académica UACH,  contextualiza y pone una cuota de historia del término, estableciendo desde su perspectiva cuales han sido los alcances de introducir este término en el debate chileno:
La expresión “ideología de género” ha sido acuñada por el pensamiento católico para combatir la noción de igualdad de género que defienden otros sectores de la sociedad. Desde el punto de vista jurídico, quien más ha utilizado esta expresión en Chile es el profesor de la Universidad de Los Andes, Hernán Corral, quien se ha servido de ella para criticar el proyecto de identidad de género.[….]La noción de género, en cambio,  fue acuñada por el feminismo académico, en el último tercio del siglo XX;.[….]  la protesta que los gestores de la idea del bus buscan precisamente vehicular (el no reconocimiento estatal de la identidad de género y de la orientación sexual como un derecho), es también una ideología y, en rigor, una ideología sobre el género.  (Zuñiga, 2017)

¿Existe tras  el bus de la libertad una cosmovisión política e ideológica?

Resulta evidente que la propuesta del “Bus de la Libertad”, nace al abrigo de una determinada ideología—elemento que no pretendo demonizar, más bien resaltar ,que la clave desde la cual se interpreta la realidad, no es en absoluto neutro—. El pretender reducir el Estado (menos Estado, más familia) a su más mínima expresión es sin duda una fórmula clásica del Neoliberalismo, así como también lo es poner en el centro de su discurso la cuestión de la “Libertad”. Así lo demostraba magistralmente David Harvey en su texto Breve Historia del Neoliberalismo  (Harvey, 2007). Esta propuesta no es mera retorica, es parte de una agenda que buscan impulsar, un ejemplo de ello,  es la nueva normativa en materia de Educación, específicamente ,con la ley de inclusión, normativa que vino a reforzar la idea de  la educación como un derecho social, qué además no condiciona el acceso a la educación por la capacidad de pago ni por otras discriminaciones arbitrarias (Ley 20845).
Este aspecto desde el mundo pentecostal, con mayor consideración, debiese ser objeto de acercamiento cauteloso y crítico, dado a que  la génesis de las Iglesias pentecostales autóctonas, se dieron al albergue de la clase trabajadora, con escasa ilustración, baja alfabetización, y  era víctima precisamente de discriminación por no poder acceder a educación formal.
Rescatar medianamente, qué la educación en Chile  se esfuerce en cambiar el paradigma del mercado, por una de derechos sociales, es  sin duda un avance considerable, es el tránsito de  “lo adecuado para la vida y dignidad humana”, dejando atrás la lógica de lo mínimo para la vida humana.
Un argumento apuntalado constantemente por Marcela Aranda, dice relación con la nula capacidad de los padres de poder elegir (libertad), por eso la necesidad de minimizar el Estado, quienes ven casi a un monstruo levantarse, de esto se desprende la matriz ideológica, desde la cual beben los promotores de esta iniciativa: Neoliberalismo. El mismo modelo que oferta libertad individual y dignidad, las cuales se ven amenazadas, con todas las formas de intervención estatal (Harvey, 2007).

Agregan además una loa al actual texto constitucional, cuestión que desde la Ética Cristiana me parece digno de un reproche,--aquí por el contrario debiese nacer el afán de ser voz profética que denuncie la injusticia y todo aquello que lesiona la vida humana--la manera en cómo nace el texto Constitucional y la visión que se impone en  “esta casa de todos”, en tanto proyecto político y de poder, denominado constitución, ya que en sus fundamentos existen una serie de contradicciones y una neutralización del poder ciudadano (que ha invisibilizado la discusión por ejemplo de derechos sociales sistemáticamente y solo les da el estatuto de una noble aspiración), al respecto El Dr. en Derecho Christian Viera y Jaime Bassa ,en su texto Contradicciones de los fundamentos teóricos de la Constitución vigente señalan:
“La Constitución chilena sufre de un sincretismo epistemológico desde la perspectiva de sus fuentes ideológicas de inspiración. En las Bases de la Institucionalidad del Estado [...]es posible advertir que conviven la influencia de 1. La filosofía escolástica, 2. El anarcoliberalismo de von Hayek y 3. Los postulados de democracia instrumental de Schmitt, generando evidentes contradicciones en la comprensión de los conceptos fundamentales de la Constitución […]el bien común para la escolástica es muy diferente que para el anarcoliberalismo; lo mismo a propósito de la comprensión de lo que constituya un sistema democrático, que puede ser entendido como un mero instrumento al servicio del sistema económico” (Christian Viera, 2008)

Hasta aquí ningún problema, ponderamos positivamente la participación en política de evangélicos, sobre todo una valoración por los esfuerzos de  quienes históricamente en Chile han debido –especialmente en el mundo Pentecostal—cargar con el prejuicio de la ignorancia, dado a que lo considero como un deber de la mayordomía Cristiana. Sin embargo considero oportuno, mantenerse crítico de los Iluminismos políticos, inclusive poner bajo sospecha, ya que en muchas ocasiones se buscan réditos políticos, y se corre un riesgo inminente de tergiversar las múltiples dimensiones políticas de la fe Cristiana con una militancia eclesiástica de tipo partidista (esta idea la ha profundizado el Dr. Humberto Lagos)[1]
Mi principal duda con el mensaje de la directora del Observatorio Jurídico –quien hasta donde sé, no es abogada — es que su discurso forma parte de lo que actualmente se denomina como posverdad: Oxford la define como: el fenómeno que se produce cuando "los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales". (BBC, 2017)

Dicho lo anterior, cualquiera puede acceder a YouTube y revisar su serie de declaraciones en un congreso Iberoamericano de la Familia, donde señala lo siguiente:
Un Estado laico quita a Dios y pone otra cosa además agregó que estas discusiones parlamentarias y a nivel de sociedad respondían a una influencia de la ONU OEA y a la militancia masónica que la Presidenta Michelle Bachelet poseía  (Aranda, 2017).
Al respecto, resulta evidente, que la opinión de Aranda es, desinformada y artificiosa, ya que desconoce el hecho histórico, de lo que significo para minorías religiosas la separación de Iglesia-Estado suscitada en el año 1925 y la influencia de la masonería en todo esta batalla, ya que gran parte de los resultados se deben a sus esfuerzos, además de poseer en Chile una Ley que regula y da rango de derecho público a organismos evangélicos, me refiero a la denominada Ley  19.638 de Libertad  religiosa y de Culto, lo que supone un enorme avance para la manifestación de las creencias y la libertad de conciencia, esos maravillosos Derechos Humanos fundamentales.

La  misma suerte han corrido los proyectos de Identidad de Género, en opiniones emitidas, que han desvirtuado el propósito central de los proyectos de Ley.

En conclusión, considero que si el Cristianismo no tiene en sus agendas la justicia, la dignidad de la vida humana (no solo supeditada al Aborto o a proyectos que atenten contra un modelo familia) este adolece del mandato de ser voz profética y se acerca gravemente a un grupo elitista, que desde su superioridad moral establece criterios de entrada al Reino de Dios, y se sirve de ello para condenar.
La verdad es un punto de partida para el pensamiento, cuando he oído a los voceros pro-familia y del bus de la libertad, mi apreciación es que gran parte de sus argumentos pivotean sobre un sofisma, ese juego de un sincretismo entre algo escrito en un proyecto de ley y una elucubración alejada de la realidad, tiene consecuencias nefastas, que termina por deformar a las personas.
Finalmente para el fuero interno de cada persona  e Iglesia queda la aceptación de personas LGBTIQ, pero es un deber reconocer que  estas personas son ciudadanos que gozan de Derechos civiles y políticos, por mucho que no estén dentro de nuestro ideal, por ello no desaparecerán, son una realidad, un “factum” y es misión del Estado y del Poder Legislativo, regular estas realidades (sería interesante, tener una participación responsable en instancias legislativas, de  laicos que tengan vocación política).
Jesús mismo legitima y reconoce este hecho en Mateo 5:45, “El sol sale sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos”, amor y respeto para todas y todos.

Es tiempo de abrir espacios de debates y diálogos desde el pentecostalismo autóctono, ¿Por qué no deconstruir el paradigma actual?, hacerlo con altura de miras, creo que existe actualmente un importante capital intelectual en las filas del pentecostalismo, sería altamente valorable que estas nuevas generaciones no miren las dimensiones política de la fe cristiana desde el histórico dualismo mundo/Iglesia, ni ver figuras del demonio en la deliberación, mucho menos someter bajo la sospecha, al tan necesario y saludable debate.
Es imperioso abrir lugares para el dialogo, inclusive ante estos temas álgidos, o para repensar el pentecostalismo clásico, sin dejar atrás temas fundamentales para nuestras tradiciones. Tal vez el producto que nazca de un ejercicio de este tipo sea totalmente esperanzador, la confianza siempre en estos procesos es  que el Espíritu de Dios nos guiara a toda justicia y verdad.

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Trabajos citados

Aranda, M. (22 de Febrero de 2017). YouTube. Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=XeMxQ3BTUwg

Ortega, J. (9 de Julio de 2017). Predicacion del dia 9 de Julio. Sermon de las parabolas. Providencia, Chile: Acym Providencia.

BBC, S. C. (12 de Enero de 2017). BBC MUNDO. Obtenido de http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38594515

Christian Viera, J. B. (2008). CONTRADICCIONES DE LOS FUNDAMENTOS TEÓRICOS DE LA CONSTITUCIÓN CHILENA CON EL ESTADO CONSTITUCIONAL: NOTAS PARA SU REINTERPRETACIÓN. Revista de Derecho, Vol. XXI - Nº 2 (Valdivia) , Páginas 131-150.

Harvey, D. (2007). Breve historia del neoliberalismo. Akal.

Londoño, J. E. (2016). “El Cristianismo y la Igualdad de Género”.

Olguin, C. (10 de Julio de 2017). Las banderas de lucha de CitizenGo, la fundación que trajo a Chile el “Bus de la libertad”. El Dinamo .

redactores, E. d. (16 de Noviembre de 2016). CMVIDA  , http://www.cmvida.cl/single-post/2016/11/16/%E2%80%9CLa-Familia-un-dise%C3%B1o-original-de-Dios%E2%80%9D (Pagina de la Sede Epicopal).

Zuñiga, Y. (18 de Julio de 2017). La ideología de género. El Mostrador .



[1] Humberto Lagos S. Dr. En Sociología, aborda y profundiza este tema en el articulo “Reflexiones sobre fe cristiana y práctica política”.